|
Concibo mi trabajo como una analogía con la vida, donde los dos, arte y vida, se interrelacionan e influyen. Tanto en el arte como en la vida nos vemos obligados a gestionar ideas, hechos, recuerdos, contradicciones, miedos, limitaciones, sueños, sentimientos, pasiones, leyes y fronteras. Fronteras que puedes ?o no? cruzar. En los dos ámbitos lo que hacemos es organizar este caos para darle un significado y un sentido.
Durante los dos últimos años, vengo realizando, paralelamente con mi obra, un diario (Diario: Banalidades). Cada día pinto un cuadro de 28 x 28cm. Si un día no pinto habrá un lienzo en blanco representando a ese día.
La idea de iniciar este diario fue porque me permitía trabajar ideas una forma rápida, y por forzarme como metodología y disciplina a pintar algo todos los días. La rapidez de ejecución del pequeño formato permite "anotar" ideas que se nos van ocurriendo en el estudio. Estas ideas pueden ser desarrolladas a posteriori en un formato mayor, o simplemente quedar anotadas en el diario.
Es, como la vida misma, una mezcla de pequeñas cosas y de grandes preocupaciones. Está realizado de tal forma que cobra sentido cuando funciona como un todo. El orden de la instalación depende del espacio donde se muestre, y está abierto a modificaciones en su orden de colocación, dando lugar a diferentes lecturas.
Procesos de trabajo, Sala Rekalde, Bilbao
Charo Garaigorta 1994
|